miércoles, 14 de diciembre de 2011

Mi único deseo

El trabajo de traductor es discreto. Cuanto menos se note su trabajo, mejor para la novela y mejor para los lectores. Disfruto mucho con mi trabajo, tanto con las traducciones como con los informes de lectura. Si el trabajo del traductor es discreto, el del lector es casi confidencial. Vamos, sin casi.
El sector de la novela romántica tiene un gran peso en otros países. Aunque ha evolucionado muchísimo durante los últimos años, los prejuicios no han evolucionado al mismo ritmo. ¿Quién no recuerda a Joey y a Chandler preguntándole a Rachel si podían calentar el café en sus ardientes muslos? Muchos que se quedaron con la idea de que novela romántica = Corín Tellado se sorprenderían al leer auténticas novelas de aventuras al nivel de Indiana Jones, pero que en vez de quedarse en la puerta del dormitorio, entran en él con los protagonistas. Y quién dice dormitorio, dice castillo de las Highlands, cueva, cascada o, por qué no, a lomos de un caballo.

En países como Estados Unidos hay premios prestigiosos que reconocen el trabajo de estas prolíficas autoras. En España estamos a años luz de distancia, aunque reconozco que este año las distancias se han acortado mucho. Si un día saco un rato hablaré de la nueva novela romántica escrita en español. Entre las no-alegrías del trabajo está tener que dedicarle prácticamente todas las horas de todos los días. Leía hace poco a un feliz asalariado dándose ánimos después del puente (¿qué es eso?) de la Purísima diciendo que ya sólo quedaban ocho días laborables en el año. Miré el calendario y me dije: Serán para ti, a mi me quedan 20. Y que no me los toque nadie, que los necesito. ¿Necesidad? ¿Adicción? Un poco de cada. Pero no me parece muy prudente decir que no a ningún encargo en estos momentos. Además, ¿he dicho ya que me encanta mi trabajo?
A lo que iba. Alegrías del trabajo: Club Romántica ha premiado a Su único deseo, de Kimberley Killion como mejor cubierta. Me parece un premio merecido. Me divertí muchísimo traduciéndola. Si alguien se anima a leerla, espero que disfrute y si no, la cubierta ya es una alegría en sí misma.


MEJOR PORTADA EN EDICIÓN ESPAÑOLA
El acompañante (Esencia)
Las ranas también se enamoran (Versátil)
Donde los árboles cantan (SM)
Su único deseo ( Esencia) (GANADOR)
El beso del Demonio (Phoebe)

Leí por algún sitio que Phillip, el protagonista de El ángel y el canalla, estaba nominado a mejor protagonista. Si lo encuentro, lo compartiré también por aquí. Phillip y Angela me dieron también una buena ración de alegrías en el trabajo. Mi único deseo: seguir compartiendo alegrías en el apocalíptico año que se nos viene. Por si acaso, ya me he comprado la Agenda del Fin del Mundo de Blackie Books. Forewarned is forearmed y tal.

4 comentarios:

pazzos dijo...

Enhorabuena, Norma, por la parte que te toca.

La Asociación de Amigos del Clembuterol también está interesada en premiar al mocetón de la espada.

(Sé que el comentario suena a despecho pero después de mirar mis biceps me he echado a llorar desconsoladamente)

Norma dijo...

Jajajaaja, tranquilo, que se acerca el desfile de Victoria's Secret y pronto me tocará recoger un reguero de babas!

Tale dijo...

"El trabajo de traductor es discreto. Cuanto menos se note su trabajo, mejor para la novela...", vive dios! que se lo digan a google maps!

Felicidades a los premiados. El reconocimiento siempre lo agradecen los que desde las sombras contribuyen a construir un éxito.

Norma dijo...

Me partí con lo de la Virgen del Cuello. Ni en tiempos del general XDD