lunes, 24 de mayo de 2010


Hay títulos que despiertan la imaginación. Cada vez que leo este título, me asaltan subtítulos alternativos, no puedo evitarlo:


Cariño, no adivinarás nunca lo que he hecho esta tarde...

Cariño, no decías que tenía que tener más iniciativa??

Cariño, no decías que nunca te traía flores??


Más ideas?? :P

miércoles, 5 de mayo de 2010

El capitán Trueno

Cuando era ñaja, Barcelona era una ciudad poco estimulante culturalmente.
Matizo: mi Barcelona. Poca tele y aburrida, diarios con mucha letra y poco color, colegio con monjas que tal vez tenían mucha vocación de lo suyo, pero pedagogías, las justas...
Había un oasis entre tanto gris. Un piso de la calle Sepúlveda. Me dirás, claro, normal que fuera un oasis, una casa con cinco primos para jugar hasta caer redondo.
Y no es que no me gustara jugar con mis primos, pero los juegos eran un trámite para llegar a lo bueno. Cuando todo el mundo se despistaba, me escapaba en busca del baúl del tesoro...

Era un baúl auténtico. Un baúl de recibidor. Medida perfecta para un niño. Y dentro qué había??? Zapatos?, herramientas?? Nope. Dentro había un tesoro auténtico. Una pila, dos, tres, cuatro... hasta cinco pilas de cómics!!! El jabato, El capitán Trueno, Cavall Fort, Esther y su mundo... Muchas de las mejores horas de mi infancia las pasé leyendo a los pies del tesoro. Y cuando nos teníamos que ir... y dejar al Capitán, a Sigrid, a Golliat, Crispín en peligro de muerte!!! Nooooo

Hace un rato, en la ducha, recordando esos buenos momentos, me planteaba que era raro que me gustaran mucho más las historias del Capitán que las de Esther, teniendo en cuenta que había acabado con una colección de novela romántica a mi cargo, and enjoying every minute. Pero en seguida he visto la luz. No tiene nada de raro.

Hoy en día, Esther trabajaría 10 horas al día, tendría un hijo o ninguno, y el catálogo completo de Victoria's Secret en el cajón de la ropa interior. Vamos, que sería la reina del chick-lit, (Bridget Jones, Sexo en NY....) y el chick lit, como que no me llena. Demasiados problemas, demasiado estrés, los escenarios urbanos de cada día... De eso ya me sobra, oiga.

Si quiero pasar un buen rato de evasión, en cualquier parte del mundo, o por qué no, de otro mundo; en cualquier época, con protagonistas que se transportan de la edad media a la actualidad, que vivien en una isla legendaria en mitad del Atlántico, que se convierten en leopardos... you name it... entonces la novela romántica is your cup of tea.
Aventuras, malvados, peligro, rescates, romance... ¿no tan distinto del Capitán Trueno después de todo ;)