domingo, 31 de enero de 2010

Febrero

Sí, sí, sí... se acaba enero. Empieza febrero, un mes que suele merecer los palos que los que odian el frío, odian disfrazarse, odian las sardinas o los osos con un corazón en la tripa.

A mi me gusta, y mucho. Y no sólo por la razón obvia de que se marcha (por fin!!!) la inacabable cuesta de enero.
Aunque al principio cuesta distinguirlas detrás de la niebla, los campos se llenan de flores blancas. Las primeras del año, valientes, abriendo primavera.

Los carnavales, necesarios desde que el hombre es un bicho tan absurdo, se hacen en los malos tiempos imprescindibles. Las chirigotas deberían recetarse por el seguro, vaya.



En febrero, sea con candelas o con marmotas (lo que uno tenga más a mano), se mira al cielo desde tiempos inmemoriales y se pregunta a los dioses: "Oh, tú que todo lo puedes, cuándo vas a dejar de dar porsaco con esta rasca y vas a permitir que volvamos a disfrutar de las terrazas de Rambla Cataluña??"


Febrero es tiempo de acuarios, gente famosa por su creatividad, su inventiva, su no adaptarse bien a las normas establecidas... en fin, una panda de muertos de hambre.
En casa, es asomar la nariz febrero y ya me pongo a hacer pasteles de cumpleaños, es un acto reflejo.
Viendo las velas que tengo en casa, no hay duda de cuantos años cumple mi hijo pequeño (fucking Murphy).


Cuando era polluela, la iglesia celebraba en el día de mi cumpleaños el día del ayuno voluntario. Aunque nunca renuncié a mis bocadillos de Bimbo con mantequilla y mortadela y a mi pastelito, te los comías ya con el regomeyo de la mirada de esos niños del África del cartel. Lo acabo de buscar, y del ayuno voluntario ya no se habla. Supongo que ahora se da por hecho que después de las fiestas, todo el mundo ayuna, no por solidaridad, sino por lorzismo. Ahora se celebra el día del enfermo!! La alegría de la huerta, oiga!! Si es que la iglesia católica y yo, como que nope


Y bueno, de San Valentín, cajas de bombones en forma de corazón o p**tos osos de Tous no me digno ni a hablar, que no me han pagado por ello.
Me quedo con la celebración de la luz, sea wiccana, cristiana o marmotiana. Seguro que ayunitas, enfermos, chirigoteros, sambodromitas, entierrasardinas, o gente de a pie a la que nos cae un año más encima estamos de acuerdo en eso.


Feliz febrero a todos!

domingo, 17 de enero de 2010

Y se quedan más anchos que largos

Recojo en la prensa (Diario gratuito local Líniasants nº 185) la siguiente joya: Aumentan las tarifas para usar la Báscula y la Satalia, campos de césped artificial. Desde el Distrito Sants-Montjuïc argumentan que no se trata de una subida de tarifa sino de un precio nuevo.


Bueno, pues nada, ya me quedo más tranquila.








lunes, 11 de enero de 2010

La cuesta de enero

¿Quién dice que la cuesta de enero no tiene cosas buenas??

















El viernes fui a comprar al super. El sábado, al ir a sacar dinero para ver la peli de La elegancia del erizo (en marzo en Booket) vi que la había perdido. Llamé corriendo para anular la tarjeta?? Nop. Llamé el domingo??? Nop. El lunes fui a trabajar. Al mediodía me acerqué al super. Habían encontrado una tarjeta??? Pues sí!
Que alegría oiga!!!
No tendré que ir a la caixa a que me peguen un puñetazo de cinismo con el cartelito: "No quiero ponerme nerviosa por nada... y menos por el dinero". La chica del super me miraba con cara rara mientras decía "Pues lleva aquí un montón de días". No me he molestado en decirle nada. Le hubiera dicho "Qué más da. Qué querías que se llevaran?? Disgustos??? "

Ah, la peli, encantadora. Absolutamente recomendable. El libro, me lo leeré en marzo ;)