miércoles, 5 de mayo de 2010

El capitán Trueno

Cuando era ñaja, Barcelona era una ciudad poco estimulante culturalmente.
Matizo: mi Barcelona. Poca tele y aburrida, diarios con mucha letra y poco color, colegio con monjas que tal vez tenían mucha vocación de lo suyo, pero pedagogías, las justas...
Había un oasis entre tanto gris. Un piso de la calle Sepúlveda. Me dirás, claro, normal que fuera un oasis, una casa con cinco primos para jugar hasta caer redondo.
Y no es que no me gustara jugar con mis primos, pero los juegos eran un trámite para llegar a lo bueno. Cuando todo el mundo se despistaba, me escapaba en busca del baúl del tesoro...

Era un baúl auténtico. Un baúl de recibidor. Medida perfecta para un niño. Y dentro qué había??? Zapatos?, herramientas?? Nope. Dentro había un tesoro auténtico. Una pila, dos, tres, cuatro... hasta cinco pilas de cómics!!! El jabato, El capitán Trueno, Cavall Fort, Esther y su mundo... Muchas de las mejores horas de mi infancia las pasé leyendo a los pies del tesoro. Y cuando nos teníamos que ir... y dejar al Capitán, a Sigrid, a Golliat, Crispín en peligro de muerte!!! Nooooo

Hace un rato, en la ducha, recordando esos buenos momentos, me planteaba que era raro que me gustaran mucho más las historias del Capitán que las de Esther, teniendo en cuenta que había acabado con una colección de novela romántica a mi cargo, and enjoying every minute. Pero en seguida he visto la luz. No tiene nada de raro.

Hoy en día, Esther trabajaría 10 horas al día, tendría un hijo o ninguno, y el catálogo completo de Victoria's Secret en el cajón de la ropa interior. Vamos, que sería la reina del chick-lit, (Bridget Jones, Sexo en NY....) y el chick lit, como que no me llena. Demasiados problemas, demasiado estrés, los escenarios urbanos de cada día... De eso ya me sobra, oiga.

Si quiero pasar un buen rato de evasión, en cualquier parte del mundo, o por qué no, de otro mundo; en cualquier época, con protagonistas que se transportan de la edad media a la actualidad, que vivien en una isla legendaria en mitad del Atlántico, que se convierten en leopardos... you name it... entonces la novela romántica is your cup of tea.
Aventuras, malvados, peligro, rescates, romance... ¿no tan distinto del Capitán Trueno después de todo ;)

9 comentarios:

Carla dijo...

hola Normi!!

Mi hermano tenía algunos números del Capitán Trueno y yo leia todos los "tebeos" que pillaba, así que esos también.

Me gustaban mucho sus aventuras.

Qué recuerdos me trae de la infancia esta entrada, jeje

Un abrazo

Jei dijo...

qué bueno está el tío de la portada!!!

;D

a leer novelas románticas, pues jeje

dalr dijo...

Cuando quieras te presto los diez tomos del Capitán Trueno y los 6 del Jabato. Fueron mi rito de paso. De paso de los Mortadelos a los clásicos de aventuras tipo Viajes de Gulliver o Los tres mosqueteros que llevaban la novela en página impar y la versión gráfica en la par. Qué tiempos. Creo que voy a tener que volver a revisarlos, que ya llevo demasiado tiempo leyendo cosas sin dibujos... :(

Auror dijo...

jajaja, Normi, esta semana nueva entrega de la Feehan, quieres????
bsotes

Pinda dijo...

uy, nunca había visto al capitán trueno con estos ojos... xD

yo tb me leía los comics del capitán trueno, pero eran sólo una colección de diez o doce de mi hermana mayor, que aunque ya me los sabía de memoria me los volvía a leer una y otra vez (y de hecho ahroa cuando me topo con ellos no puedo resistirme a releermelos una vez más).

Norma dijo...

Ese Trueno, ese Trueno ee, ee!! :)


Auror, si se va a quedar sola la Feehan, la adopto :P

Juan Manuel dijo...

¡Qué maravillosos recuerdos has hecho venir a mi mente, Norma!
¿Quién no recuerda aquellos "tebeos"? (entonces ése era el nombre "genérico" que les dábamos en mi tierra). Yo recuerdo muy bien la tienda (en la Calle Mayor de Palencia) donde los compraba, a partir de la modesta "propina" semanal.... Y luego, después de leerlos, pues eso, a buscar a algún colega para cambiar éste del Capitán Trueno por aquél de El Jabato, o de R. Alcázar y Pedrín, o el otro de Hazañas Bélicas... Sí; qué tiempos!

El Galileo dijo...

Y aún te quejas, yo ni tenía Capitan Trueno y encima vivía en un pueblo.
Seguro que Kutxi, de donde vengo dando saltos, se alegrará de saber que entre tus favoritos esta Fuera de su escondite.

Saludo.

Norma dijo...

Sí, se va a llevar un sorpresón si se entera...