domingo, 27 de abril de 2008

Always live in hope

Este mediodía, comiendo con la familia, les contaba que esta semana viene Jacqueline Pascarl. Les explicaba su historia: Australiana, de ascendencia oriental y familia humilde, que conoce a estudiante encantador y se casa con él. Tras la boda, el encanto caduca. Para liar más la cosa, el estudiante resulta ser un príncipe malayo, vamos, de Malasia. Harta de los malos tratos, se escapa con sus dos hijos a Australia. Al cabo de poco tiempo, el marido los manda secuestrar. Hasta que la pequeña no cumplió la mayoría de edad no volvió a verlos.

Jacqueline no era escritora, pero cuando narra que al perder a sus hijos sintió que le arrancaban el corazón con un artilugio de esos de vaciar manzanas te llega dentro. Tras la depresión inicial, Jacqueline sacó fuerzas para luchar. Aprovechó su relativa notoriedad y los contactos que había hecho durante sus años de princesa para intentar recuperar a sus hijos.

Fueron muchos años de abogados, juicios, de perseguir a políticos nacionales e internacionales. Durante esos años durísimos, Jacqueline conoció a muchos padres y madres en su misma situación. Al tener los niños padres de nacionalidades diferentes, quedan en una especie de limbo legal, y los gobiernos no se suelen mojar arriesgándose a un conflicto internacional.

Jacqueline conoció a la gente de CARE International, una ONG que pertenece, creo, a la Unesco. Empezó a ayudarles con sus contactos, pero acabó trabajando en los lugares más conflictivos del planeta, moviendo colchones arriba y abajo, o ayudando a las mujeres a dar a luz.

Cuando sus hijos se enteraron, gracias a Internet, de sus actividades humanitarias, se dieron cuenta de que su madre no era ese monstruo egoista que pretendía su padre, y se escaparon para estar con ella. Ahora Jacqueline vive feliz con sus dos hijos mayores y dos hijos que ha tenido de un segundo matrimonio.

Mi madre me ha preguntado: pero esto qué es, ¿una historia, una peli?

La realidad, como siempre, superando a la ficción.

Como Jacqueline no se cansa de repetir: Always live in hope. Vive siempre con esperanza



Y me atrevo a añadir: y en la medida de lo posible, con humor

11 comentarios:

Gardagami dijo...
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Juan Manuel dijo...

Pues vaya con tu post "dominical", Norma... Claro que lamentablemente, es ese tipo de noticias que, por el hecho de que aparezcan un día sí y otro también en los medios, pasan más inadvertidos de lo que en sí se merecen... ¡qué vergüenza! Solo faltaba hoy la noticia ésa de Austria que dice que un "padre" (???) ha tenido encerrada y secuetrada a su hija durante 24 años, y le ha "hecho" siete hijos. ¡Toma ya! Hay días en que a uno le dan ganas de negarse a leer la prensa. En fin, sólo queda esperar que las autoridades intervengan de forma adecuada... Sí; el mal (y de terribles dimensiones) ya está hecho, pero al menos, habrá que confiar en que al autor de tales barbaridades se le caiga el pelo... y algo más.

el_Vania dijo...

Vaya atraco lo del piso ese, hablando de todo un poco...
Mis tíos vivían antes en Príncep Jordi, muy cerquita de ahí.
Me acuerdo de bajar a comprar al mercat de Creu Coberta con mi tía...
Jo, que recuerdos!
Salud/OS!

Auror dijo...

chissst, chissssssssssssssst, Freakets...
¿le dareis un besito a Norma de mi parte????

Norma dijo...

Jo, pues mi intención era dar a conocer a una mujer admirable, no deprimir a nadie. Al fin y al cabo, la historia ha tenido un final feliz.
De hecho, voy a poner una etiqueta nueva tanto en este post como en el Shobbha Dé: Women with a Capital W, o Mujeres en Mayúsculas. Ala.

Saludos, JM.

Se vive muy bien en el barrio, Vania, sigue siendo muy barrio.

Besazo!!!

:)

Norma dijo...

Jejejej, ya me lo han dado Auror!!

Pinocho me manda un abrazo para ti!! :)

Jei dijo...

estoy contigo norma, esa mujer es admirable y todo un ejemplo de valentía y coraje.
este tipo de historias son las que deberían enseñar obligatoriamente en Educación Cívica (o como leches se llame ahora) pq nos enseña un montón de valores.

un besazo guapa!!

dalr dijo...

Telita la historia. A partir de ahora voy a mirarme los culebrones de otra manera. Es triste que se trate de una historia esperanzadora. Esperanzador sería que un juez hubiera metido en la trena al secuestrador hace años, por muy príncipe que fuera. En fin. Al menos, ¿es azul?

Norma dijo...

Ni idea, Dalr, si es azul será azul muuuuy oscuro.

Besazos para ti y para la niña Jei!

Juan Manuel dijo...

Norma:
No sé si lo viste, pero precisamente el domingo, en la contraportada de El Periódico venía una entrevista con Jacqueline Pascalr, en la que recordaba sus penurias hasta que pudo recuperar a sus hijos...
Muy interesante. Cuando lo vi, inmediatamente recordé tu post.
Aquí tienes el enlace, aunque sea con un par de días de retraso...

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=506349&idseccio_PK=1006

Besos,

Juan Manuel dijo...

Norma: ¿Still alive?
... Que hace mucho que no sabemos nada de ti...
O sea que ya sabes; como nos tienes tan "mal" acostumbrados, pues eso, que te echamos de menos...