más normal es hacer una película a partir de una novela ya escrita, como esta pequeña obra maestra de Antonio Skármeta, que Trueba ha sabido convertir en imágenes humildes pero fuertes, de esas que se te quedan grabadas para siempre. A partir de un indulto político (que lejano queda ese concepto, por suerte) una serie de personajes salen a la calle y sus destinos se unen para siempre. Simpático el cameo de Skármeta (Antonio, que no Juan Antonio), maravillosa la Victoria bailando, esa fuerza de la juvenud de Abel Ayala, Darín, gracias por existir! Y a pesar de todo, la protagonista principal de la película no es ni autor ni director, ni actor ni bailarina. La protagonista es vieja como el mundo y seguirá aquí cuando todos nos hayamos ido. La cordillera de los Andes. Impresionante. Un placer conocerla.
Lo de Hoy no me puedo levantar es un expediente X. Al pasar por delante del teatro no pude resistirme a sacar entradas. Al fin y al cabo, había estado tentada de ir a Madrid a verla en su momento, y no verla ahora, teniéndola tan cerca era un crimen. O no. Porque cuando un actor en ciernes empezó a contar una historia sin gancho, salpicada de chistes de sal gorda y tópicos, y a continuación empezaron a cantar, mal, canciones que habían modificado a peor... los ojos se me iban abriendo como platos. No por la falta de calidad. A eso estamos todos hechos. Sino por la entusiasta respuesta del público. Me pasé una hora y media con la sensación de "Me he perdido algo???" Son de alguna secta que ha dado instrucciones precisas y no me ha llegado??
Los bailarines son buenos. Hay mucho talento entre los bailarines jóvenes de todo el mundo.
Si no habéis visto un concurso que se llama America's Best Dance Crew, no os lo perdáis. Con la boca abierta te quedas con las coreografías de grupos como los JabbawockeeZ, los Kava Modern o los BreakSk8.
A la media parte salimos. Nos dijeron: si no tenéis las entradas, no podréis volver a entrar. Nos mordimos la lengua y fuimos a tomar un café con leche con churros y a arreglar el mundo.
Os dejo con un video de JabbawockeeZ. Lo que hace esta generación con sus cuerpos no es bailar. No sabría decir qué es, pero es algo más.
Pino-ok

Si queda tiempo o fuerzas, se pueden visitar el cenote, el templo de los guerreros, la casa de las monjas, la plataforma de Venus, o 
Cuando los españoles llegaron a América, Tulum todavía era una ciudad habitada por los mayas, con un comercio activo por mar y por las carreteras blancas o sacbés. Eran caminos recubiertos por una arena muy clara, por los que se podía viajar cómodamente de noche, a la luz de la luna, sin que te achicharrara el sol. Porque achicharra!!



Baño en un segundo cenote de aguas cristalinas y fresquísimas y comida en un poblado en medio de la selva. En ningún momento tuvimos problemas intestinales ni de ningún otro tipo. Bueno, el agua es muy rica en cal, por tanto es dura y si te tiras de cuatro metros... pues claro, duele :P
El viernes, ópera a lo grande:
El sábado pensaba disfrutar con Harry, Hermione, Ron y compañía, pero la verdad es que la varita mágica de
Lo mejor, una vez más, la compañía. Fui con Zipi y Zape. Bueno, con Zape y Zape, porque son dos 





